Para saber evaluar si una propuesta de identidad corporativa es buena tenemos que ver, primero, si atrae a nuestro ojo, si luego captura nuestro corazón y finalmente estimula nuestra cabeza.

Hilary Boys, Strategic Planning Director, Lewis Moberly

Es decir, que nos quedemos mirando porque resulte de interés plástico, que profundicemos y sintamos una emoción que al enfriarse, deje un poso de ingenio.

¿se te ocurren ejemplos a los que se aplique esta fórmula?