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Los pictogramas evolucionan, acompañando la evolución de la terminología social.
El lenguaje crea realidades, por ello se toman determinadas decisiones, para que sea cada vez más justo y no estigmatice.
Hace poco por ejemplo, me comentaron que ya no se dice “integración social” sino “inclusión social”. La voluntad de la palabra “integrar” es buena, pero tiene connotaciones de condescendencia, por ello ha sido sustituida por “incluir”. Un término que no parte de que las personas que se suman han de modificar su idosincrasia a fin de formar parte del conjunto.

Si el lenguaje crea realidades, las imágenes las consolidan. Por esta razón ambos deben evolucionar a la par. Un pictograma sintetiza un concepto de utilidad comunicacional, es por ello que la idea de minusválido como alguien dependiente debe ser revisada.
Oyer Corazón ha propuesto el “pictograma de minusválido activo” (arriba) para sustituir al que todos estamos aún acostumbrados a ver. En su opinión, el diseñador puede constatar los cambios sociales que percibe y hacerlos visibles. El pictograma está disponible para su descarga gratuita

A veces se nos carga a los diseñadores gráficos con el sanbenito de mejorar la sociedad, tarea ante la que yo personalmente me sonrío. No creo que tengamos el poder de cambiar mucho, pero sí tenemos el de constatar los cambios sociales y darles visibilidad porque con ello conseguimos que cunda el ejemplo; y eso es muy efectivo.