Veamos un nuevo ejemplo de evolución de una identidad corporativa. En este caso se trata de la marca de comida mexicana Chipotle.

Con anterioridad se había identificado vagamente con un chile y a través de varios logotipos que a simple vista se ven “para salir del paso” y que dispersaban el concepto de marca.

La necesaria unificación y rediseño ha llegado de la mano de la agencia de San Francisco Sequence que a pesar de tener una web un poquito rancia han realizado, a nuestro entender, un buen trabajo para Chipotle.

¿Lo mejor? Los iconos identificadores de cada alimento (verdura, pollo y dos tipos de carne) así como la tarjeta que los reúne.

La versión a una tinta para el packaging también resulta bastante agradable. Es quizás el logotipo en su versión horizontal el que resulta un poco rígido, aunque sigue siendo agradable, lo que puede ayudar a mitigar la hostilidad digestiva de la comida picante.